En estos tiempos que vivimos, aunque algunas personas puedan tener una predisposición genética, la genética no nos podría explicar cómo muchas personas están aumentando más y más de peso, llegando a tener un alto nivel de obesidad.

El incremento excesivo de peso ha sido detectado en personas que no tienen mucho de los “genes de obesidad”. Más bien corresponde a nuestro propio estilo de vida que hemos llevado hasta ahora y a nuestros malos hábitos alimenticios.

Desafortunadamente, una vez que empieza a desarrollarse esta condición, continuará el resto de su vida a menos que haga algo al respecto. A medida que siga aumentando de peso sus células se inflamarán cada vez más, hasta el punto que usted ya no le importa porque no lo reconoce y/o no quiere darse cuenta.

Posted by Carlos Correa on Tuesday, January 29th, 2008


Deje su comentario